Fractura Nasal
Los huesos nasales son los más frecuentemente fracturados en el deporte: representan hasta el 84.7% de las fracturas faciales en deportes de contacto. El retorno al juego es posible una vez resuelta la inflamación aguda y confirmada la permeabilidad de la vía aérea, típicamente 10–21 días post-fractura.
Diseñada exclusivamente para proteger los huesos propios de la nariz tras una fractura estable. Redistribuye cargas de impacto lateral y frontal. Cubre solo la pirámide nasal, sin interferir con la visión periférica ni la comunicación oral. Indicada en fracturas nasales aisladas sin desplazamiento significativo.
Pieza compacta (~45×35×30 mm) que entra holgada en la plataforma de la Saturn 4 Ultra 16K (218×122×220 mm), permitiendo imprimir varias unidades simultáneamente. Orientación vertical para minimizar líneas de capa en zona de impacto. Grosor 3.5 mm en dorso nasal. Ventilación con perforaciones Ø2 mm en laterales. Acolchado interior con Micropore 3M de agua sobre la superficie de contacto. Modelo CAD directamente desde malla STL del escaneo facial.
Variante que extiende la protección hacia el piso orbital inferior y el reborde infraorbitario. Indicada cuando la fractura nasal se acompaña de edema periorbitario o cuando existe riesgo de extensión al complejo nasoorbitoetmoidal (NOE). Mayor cobertura sin comprometer visión.
La pieza (~110 mm de ancho) entra en la plataforma de la Saturn 4 Ultra 16K (218×122×220 mm) como una sola unidad, orientada en diagonal. La extensión hacia el reborde infraorbitario requiere precisión geométrica: error <0.3 mm para evitar presión sobre tejido posquirúrgico. Soportes de impresión preferentemente en zona posterior (interior de la máscara).
Variante minimalista inspirada en el modelo que utilizó Fermín López tras su fractura nasal. La cápsula cubre solo el dorso nasal y deja la punta de la nariz al aire libre a través de un arco invertido. Una banda frontal arqueada sobre las cejas y cuatro brazos planos de resina (dos superiores hacia las sienes, dos inferiores hacia las orejas) distribuyen el impacto y mantienen la máscara estable sin tapar mejillas, ojos ni boca. Indicada cuando el atleta necesita máxima visibilidad facial, libertad respiratoria y termorregulación.
El diseño esquelético reduce material y peso (~50% menos que una máscara cerrada equivalente) sin sacrificar protección estructural sobre el dorso nasal. La pieza completa (~135 mm de envergadura entre extremos de brazos) entra holgada en la plataforma de la Saturn 4 Ultra 16K (218×122×220 mm) en una sola unidad, orientada con la banda frontal en diagonal. Cuatro ranuras rectangulares (18×4 mm) integradas en los extremos permiten paso limpio de las correas elásticas sin necesidad de hardware adicional. La banda frontal y los brazos tienen 5 mm de pared para máxima rigidez con mínimo material.
Fractura Orbital
El piso y la pared medial de la órbita son particularmente vulnerables al impacto de objetos de diámetro mayor al de la órbita (pelotas, codos, rodillas). Las fracturas por estallido (blow-out) pueden involucrar el músculo recto inferior. La protección orbital es la segunda indicación más frecuente de máscaras en deporte.
Protege el reborde supraorbitario, el piso orbital y el reborde infraorbitario. El diseño en ventana óptima mantiene el campo visual libre de la pupila mientras protege los huesos periorbitarios. Indicada en fracturas blow-out estables post-reducción, o como protección preventiva en atletas con órbita previamente fracturada.
Por el ancho bilateral del reborde orbital (~140 mm), la pieza se imprime en dos mitades simétricas (izquierda y derecha) que entran cómodamente en la plataforma de 218×122 mm de la Saturn 4 Ultra 16K, con unión central a presión sobre el dorso nasal. La ventana orbital requiere aristas redondeadas (radio mínimo 3 mm) para evitar concentración de tensiones. Zona del reborde infraorbitario con 4 mm de pared. El modelo deriva directamente de segmentación DICOM de TC, garantizando que la máscara no presione sobre zonas de reducción ósea o implantes.
Fractura Zigomática (ZMC)
La fractura del complejo cigomatomaxilar (ZMC) involucra el arco cigomático, el piso orbital, la pared lateral del seno maxilar y el reborde infraorbitario. Es la fractura facial más compleja de proteger en deporte, y la tercera en frecuencia. Requiere cobertura extensa con diseño que no presione sobre el arco reducido.
Cobertura del arco cigomático, pómulo, reborde infraorbitario y pared lateral del seno maxilar. La máscara diseñada desde TC permite crear un puente sobre el arco reducido sin contacto directo sobre la línea de fractura, distribuyendo fuerzas de impacto hacia zonas óseas sanas adyacentes.
Obligatoriamente desde TC: la distancia entre la superficie interna de la máscara y el arco reducido debe ser ≥4 mm en toda la extensión de la fractura. Por el ancho del complejo cigomatomaxilar (~150 mm), la máscara se divide en dos hemisecciones (izquierda y derecha) que entran sin holgura en la plataforma 218×122 mm de la Saturn 4 Ultra 16K, ensambladas con unión sobre el dorso nasal. Geometría compleja del ZMC — mayor beneficio del workflow digital vs. termoformado. Nervaduras de refuerzo longitudinales sobre el arco.
Fractura Mandibular
La mandíbula es el hueso facial más frecuentemente fracturado en el contexto hospitalario, aunque la nariz lo supera en el deportivo ambulatorio. Las fracturas mandibulares en deporte involucran predominantemente el cuerpo, el ángulo y el cóndilo. La máscara mandibular actúa como protección externa sobre una fijación intermaxilar o post-ORIF.
Protección del cuerpo mandibular, el ángulo y la región parasinfisaria. Se diseña como una cubierta en "herradura" que envuelve la mandíbula inferiormente sin interferir con la apertura oral durante el juego. El diseño derivado de TC garantiza que no haya contacto con líneas de fractura ni con el hardware de osteosíntesis.
Por el ancho de la herradura mandibular (~140 mm), la máscara se imprime en dos hemisecciones (izquierda y derecha) que entran sin holgura en la plataforma 218×122 mm de la Saturn 4 Ultra 16K, ensambladas con unión sobre la sínfisis mentoniana. El mayor reto es la geometría cóncava de la cara interna mandibular: requiere soporte interno extenso durante impresión. Holgura mínima sobre placas de titanio: 5 mm para evitar transmisión de carga al hardware. Bordes libres redondeados R≥4 mm.